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Ante La Adversidad, La Resiliencia: Historias De Vidas Colombianas Que Superan La Adversidad

Ante la adversidad, la resiliencia: Historias de vidas colombianas que superan la adversidad


Video publicado en South Florida Media Network

En el mundo de las capacidades diferentes, se encuentran casos en que algunos individuos o familias enfrentan desafíos que ponen a prueba su fortaleza. Juan Endara, estudiante con capacidades especiales de la Maestría de Periodismo en Español, nos muestra los casos de cuatro familias colombianas que, gracias a que han hecho procesos de resiliencia, están aprendiendo a vivir con sus realidades sin permitir que sus condiciones de vida los definan.

El pasado Enero 23, 2020, este artículo fue ganador en Voces Del Periodismo, en el segundo aniversario del concurso fundado por estudiantes de la maestría de periodismo en español de la Universidad Internacional de la Florida. Todo fue elaborado a través del capitulo de la National Association of Hispanic Journalists (NAHJ) (Nahjfiu) #NAHJFIUCHAPTER


Según un grupo de expertos de la facultad de psicología de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC), la resiliencia es una herramienta valiosa para hacerle frente a situaciones de extrema adversidad. Es, para ellos, una capacidad que nos ayuda a transformar el dolor en acciones constructivas.

Asimismo, afirman que este concepto psicodinámico se desarrolla aún más cuando las personas viven situaciones extremas. La razón que exponen, es que «es ahí en esos momentos donde el ser humano descubre fortalezas que muchas veces desconoce de sí mismo».

Para poner a prueba esta declaración avalada por la teoría de Boris Cyrulnik, un grupo de personas con capacidades diferentes y sus familias, lo demuestran contando sus experiencias de vida.

Si quieres cononcer más sobre el término «resiliencia» haz clic aquí

Por Juan David Endara/ Periodista/Fundador de Una Voz Más. Jenda002@fiu.edu/ IG: @UNAVOZMASJUANE

La historia de Nayi y su hijo Juan Sebastián:

Una muestra de ello es Nayibiulet Caviedes Sinvaqueva, residente del corregimiento La Dolores, ubicado en el Valle del Cauca, un sector rural apartado del progreso urbano. 

Nayibiulet junto a su hijo Juan Sebastián. Foto por Juan Endara

“O me quedaba toda la vida lamentándome o yo salía adelante” Así lo declaró esta madre resiliente frente a la cámara. 

Nayibiulet asegura haber sido victima de negligencia médica en el parto de su hijo Juan Sebastián. Una situación que provocó severos daños en el cerebro del menor y afecto su vida permanentemente.

Hoy Juan Sebastián presenta distintas condiciones: Microcefalia, parálisis cerebral espástica, síndrome convulsivo, secuelas neurológicas. No tiene movilidad alguna en el cuerpo, no tiene capacidad verbal para comunicar lo que siente. Solo a través de su llanto es que su madre se da cuenta cuando el esta en una condición de inconformidad. 

Actualmente se alimenta a través de sondas debido a que no logra procesar los alimentos. Su situación de salud en ocasiones se pone crítica, sobre todo cuando le da gripa porque le impide respirar con normalidad.

Cuenta esta madre que cuando estaba dando a luz, el médico que la atendió era un médico general y residente, más no un especialista.  

“El niño venía en perfectas condiciones pero que, en el momento de sacarlo de su vientre mediante el parto natural, lo forzó del cráneo causando severos daños cerebrales en el niño”, dijo. 

“Yo ya había reventado la fuente, pero el me decía que tenía que esperar y el niño se me ahogó dentro del vientre. Cuando nació duró 25 minutos en paro cardiorrespiratorio”.

El incidente ocurrió en el Hospital Primitivo Iglesias en Cali, Colombia en el 2005. Nayibiulet demandó al estado, debido a que el presunto doctor culpable se fue del país sin hacerle frente a la situación.  

En este hospital  se han presentado otras denuncias de negligencia médica que han sido publicadas por medios de comunicación de alto prestigio en Colombia. Algunas de esas publicaciones se encuentran en publicadas en medios como  El País  y el noticiero 90 Minutos . [

La denuncia de Nayibiulet sigue impune. Hasta ahora no se ha dado el fallo de la demanda legal. Se desconoce el paradero del presunto doctor responsable, Juan Camilo Sierra, quien se presume está fuera del país.  

Por tanto, Nayibiulet se vio obligada a hacer su demanda contra el estado por tratarse de un hospital público. 

Según Nayibiulet ese mismo médico le dijo que su hijo moriría a los ocho días de haber nacido.  Sin embargo, para Nayibiulet es un milagro que siga vivo a pesar de los constantes desafíos de salud que enfrenta.

“Mi hijo no se dejó morir, venció la muerte a pesar del diagnóstico del doctor”, ella dijo con una sonrisa y un tono de voz optimista. “Es un niño muy fuerte a pesar de su condición”.

Juan Sebastián anteriormente se alimentaba de forma oral pero debido a que su salud se ha visto delicada y no procesaba bien los alimentos, tuvieron que comenzar a alimentarlo por medio de sondas.

Teniendo en cuenta que esto ocurrió en un hospital público a una familia con escasos recursos y sin defensa legal, el caso ha quedado impune.

Sin embargo, para Nayibiulet ya no hay tiempo de alimentar rencores.  Ella dice que tiene que enfocar todas sus energías en que su hijo tenga todo lo que necesite para poder tener una vida lo mas llevadera posible. Una actitud que pone en evidencia su capacidad de resiliencia.

Aunque esta madre tiene que enfrentar momentos dolorosos, de preocupación, de adversidad y aunque sabe que el daño de su hijo es irreversible e irreparable, ella tiene la capacidad de sonreír, y dejar a un lado las frustraciones que le pueden causar la situación que vive con su hijo.  

Uno de los grandes desafíos que enfrenta Nayibiulet con su hijo es que dicho corregimiento queda en una zona muy apartada y no hay recursos suficientes para brindar la atención que su hijo necesita.  

Sin embargo, dice que opta por vivir en este sector por el momento porque puede vivir en casa de sus padres sin pagar arriendo y cuenta con la ayuda de ellos en las necesidades cotidianas.

A pesar de saber que su hijo hoy vive con una condición, ella logra transcender su tristeza y su dolor para lograr tener momentos de gozo con su hijo.   Una mujer luchadora que le pone la cara a la vida todos los días pese las dificultades. 

Un ejemplo de resiliencia donde muestra frente de las cámaras que esta experiencia le ha enseñado a ser una persona mas sensible ante la dificultad de las demás personas. 

No se puede decir con precisión si Juan Sebastián se da cuenta de su realidad o no pero, a pesar de que no se puede comunicar verbalmente, manifiesta una conducta de tranquilidad y seguridad cuándo esta cerca de su madre, a quien llaman Nayi de cariño. 

Cuando el niño tiene actitudes de angustia, al momento en que su madre se acerca y lo acoge en sus brazos, la actitud pacifica vuelve a reflejarse en su rostro.

Nayibiulet ha enfrentado muchas dificultades desde el nacimiento de su hijo Juan: Negligencia médica, la condición de su hijo, vivir en un corregimiento marginado de la ciudad en donde los recursos son escasos, la ausencia del apoyo del padre del niño, con otro bebé en camino.

Aún con todas estas dificultades, esta mujer valiente tiene la capacidad de sonreír, tener sentido del humor y mirar el mundo de una forma valerosa y es aquí donde se ve manifestada la teoría de la resiliencia. 

Pero… ¿Cómo lo logra?

Según el psicólogo, Rodrigo Solís, profesor de UCC, hablando específicamente de este caso, esta madre ha podido sostenerse por el amor y por esa entrega que tiene con ese hijo bajo esas circunstancias.

“La negligencia médica que le tocó vivir es un problema del orden social, pero más allá de eso, la disposición de su maternidad, de su encuentro con su hijo, el lugar que ese hijo ocupa en su psiquismo, eso es lo que le permite a ella permanecer en ese estado de resiliencia”, dijo Solís.

Solís dice que el optimismo juega un papel importante dentro de los procesos de resiliencia.  El califica el nivel de optimismo que mantiene Nayibiulet para hacerle frente a la condición de su hijo, como una actitud de alto beneficio que eventualmente aumenta su capacidad de resiliencia. 

“La superación personal contribuye al proceso de resiliencia, porque la vida misma es una superación personal”, dijo Solís.

De hecho, uno de los mayores miedos de Nayibiulet es morirse porque asegura que ella es la voz de su hijo y dice que nadie va a hacer lo que ella hace como madre por Juan Sebastián.

La historia de Anelvis Ferrer Orozco: Le cambió la vida de un día para otro. 

Anelvís junto a su madre Esperanza Orozco en la fundación FANES ubicada en la ciudad de Barranquilla. (Imagen captura del video)

A diferencia de Juan Sebastián, Anelvis Ferrer Orozco nació en 1992 sin condición alguna. Era una joven completamente normal física y a nivel intelectual hasta que una vasculitis en el cerebro le ocasionó un derrame cerebrovascular que cambió su vida para siempre. 

Su madre, Esperanza Orozco, vive en función de su hija. Ella se convirtió en las manos, en los pies y en la voz de Anelvis. Esperanza es enfermera en el Hospital Materno Infantil. Hoy en día pone en práctica sus conocimientos como enfermera, no para atender a extraños sino a su propia hija.

«Estaba en su plena juventud», dijo la madre. «En la mayoría de los casos la enfermedad avisa, pero ese día de un momento a otro ella se quedo sin movilidad y con la boca torcida», dijo Orozco agregando que fue el susto más grande que ha vivido en toda su vida.

Imagínate tener todas tus facultades físicas y mentales, haber vivido una vida normal hasta que en un abrir y cerrar de ojos te das cuenta de que no puedes mover ni una extremidad de tu cuerpo y de que no puedes hablar para expresar lo que sientes.

Esto le ocurrió a Anelvis a su corta edad de 18 años, después de haber vivido una vida dentro de los parámetros de normalidad, le tocó enfrentarse y adaptarse a esta nueva realidad haciendo procesos de resiliencia. 

Hoy la joven costeña y residente de la ciudad de Barranquilla, no ha tenido mucho progreso en su recuperación.   

Sin embargo, su madre no pierde la fe de que su hija se va a recuperar.

Anelvis tiene 27. Han sido casi 10 años de lucha tanto para ella como para su madre, quien asegura no perder la fe que pone cada día para que su hija se recupere.

Anelvis no tiene movilidad alguna en su cuerpo.  No puede hablar, ni emitir un solo sonido de voz. Tampoco puede mover sus manos con facilidad. Solo las mueve con dificultad para comunicarse a través de las señas y utilizando su celular para escribir mensajes de texto. Sin embargo, Anelvis es consiente de todo lo que sucede con su vida y su entorno.

Cuando la visité en la fundación Fanes en la ciudad de Barranquilla, ella me comunicó por medio de los textos que es consciente de su realidad. Fue ella misma quien me escribió un mensaje cautivador desde su celular que decía: “Quiero que el sistema de salud cambie”.  

Con este pensamiento expresado por la misma Anelvis, solo queda una cosa muy clara:  Que hay voces en el mundo que les hace falta ser escuchadas a nivel social y gubernamental. Que el hecho de que una persona no tenga capacidad verbal, esto no quiere  decir que esa persona no tenga la capacidad de comunicar lo que tiene para expresarle a la sociedad..

Por ende según este grupo de psicólogos de UCC, son esas personas las que nos brindan grandes ejemplos de resiliencia, porque a pesar de la situación que enfrentan, de la censura social, son estos ejemplos los que nos muestran la alta capacidad de resiliencia en el ser humano.

Esto quedó en evidencia cuando le pregunté a la madre si ella entendía lo que sucedía en su entorno. Anelvis quien me respondió con una mirada atenta diciendo que “si’” a través del movimiento de su cabeza de arriba a abajo. 

Aunque Anelvis no ha recuperado ni su movilidad ni su habla, ella expresa que mantiene la fe apuntando hacia el cielo con un dedo de su mano. 

Según el psicólogo Diego Alonso Mora, profesor de la UCC, esta indiferencia social también contribuye a forjar el carácter del individuo y por ende contribuye a fortalecer la capacidad de resiliencia.

“En esa medida cuando las personas nos enfrentamos a señalamientos, discriminación, esa posibilidad de reconocerse como persona y sobrepasar y explotar su capacidad, esto acompañado del proceso de resiliencia se hace complemento para forjar el carácter”, aseguró Mora.    

Y es que a través de la mirada de Anelvis se puede percibir un grado de optimismo, una energía de fe, una esperanza que no desvanece. 

Hablando de este caso, Mora considera que el caso de Anelvis es un vivo ejemplo de resiliencia. Para la madre de esta niña, tal vez sería más fácil si Anelvis no tuviera la capacidad mental para entender todo lo que sucede a su alrededor. Pero, según Mora, su capacidad de estar consciente, es lo que la hace un modelo de resiliencia aún más fuerte. 

“Una parte de este estado psicológico es justamente la capacidad de ser consientes”, dijo Mora. “En la medida de que somos consientes no solamente de nuestras limitaciones, sino también de nuestros recursos, y así mismo de asimilar la experiencia maravillosa de la vida con la posibilidad de volver a sonreír a partir de la consciencia, desde la respiración, apreciarla, es posible sonreír”, agregó Mora. 

Para los psicólogos entrevistados hacer frente a este tipo de dificultades cotidianas que se presentan por una condición, es parte del desarrollo de nuestra capacidad de resiliencia.   

Con las historias de estos testimonios, no cabe duda de que ellos son el vivo ejemplo de que la resiliencia juega un papel importante en el ser humano teniendo en cuenta las explicaciones de expertos en temas de salud mental.

“Creo que es posible generar esa posibilidad de fluir en nuestra vida cotidiana. Cuando vivimos situaciones traumáticas ese fluir se ve afectado en diferentes formas desde lo social, pero también desde lo fisiológico, pero hay que luchar para sobreponernos”, dijo Mora.

La historia de José Miguel Herrera

José Miguel Herrera (a la izquierda) junto a sus compañeras de clase. (Foto compartida por José Miguel).

Por otra parte, hay personas que han pasado por situaciones difíciles y que sus historias de superación pasan a ser ejemplos de resiliencia. Modelos que demuestran que, a pesar de que el ser humano pasa dificultades, siempre puede buscar las posibilidades de sobreponerse y seguir con sus metas. 

Un ejemplo de ello es José Miguel Herrera, un joven de 24 años estudiante de comunicación social de la Universidad del Norte en Barranquilla.   Herrera quien fue diagnosticado con Parálisis Cerebral espástica, que afectó la parte motora del cerebro, ha puesto a prueba su capacidad de resiliencia haciéndole frente a su realidad.

José Miguel Herrera (a la izquierda) junto a sus compañeras de clase. (Foto compartida por José Miguel) Ejemplo #3 de resiliencia.

Según Herrera las dificultades que ha enfrentado han sido mas que todo por problemas de infraestructura ya que, según cuenta, esto ha dificultado la facilidad para movilizarse de forma independiente.  

“Mi desempeño académico ha sido bueno. En la universidad en lo único que me ayudan es en los cambios de salones porque es lo único en lo que en realidad necesito apoyo”, dijo.

Uno de sus mayores miedos es fracasar porque a veces siente que las personas en ocasiones no lo entienden. 

Entre sus grandes desafíos ha sido aceptarse a si mismo.  Cuenta que fue difícil al principio porque le costaba identificar si una persona en realidad estaba entendiendo lo que el quería expresar o si simplemente le respondían cualquier cosa como por salir del paso.

Debido a que está consiente de la estigma que existe hacia las personas con capacidades diferentes que hacen ver al individuo cómo un ser incapaz de interactuar con el entorno, Herrera lucha cada día por obtener su título universitario y dejar en evidencia su capacidad de resiliencia. “Primero lo dejo en manos de Dios y luego enfrento a esas debilidades sabiendo que no me vencerán.”

Un estudio de la Universidad del Rosario muestra que, en Colombia, un 90 por ciento de la población con capacidades diferentes no ha logrado ni siquiera estudios secundarios y por ende la porción que asiste a una universidad no llega al 2 por ciento. 

La cifra le da sentido a la teoría de Peñaranda, pues la ausencia de personas con capacidades diferentes en áreas educativas pone en evidencia la limitación de los recursos colectivos para esta comunidad.

Asimismo, la infraestructura de las universidades en Colombia demuestra que no fueron diseñadas considerando las necesidades de la comunidad con capacidades diferentes. 

Las barreras que se han presentado a través de la historia para que esta comunidad llegue a aulas educativas, son factores que obstaculizan la interacción social del individuo, y por ende limita esos recursos colectivos.

Sin embargo, aunque hay una notoria variedad de percepciones entre este grupo de psicólogos en cuanto al uso de los recursos personales y colectivos para lograr la resiliencia, una cosa en la que estuvieron todos de acuerdo, es que la sociedad actual es más consciente de las realidades ajenas comparado con otras épocas. 

Por ende, hoy en día es más común utilizar «capacidades diferentes» ya que, según este grupo de expertos, la palabra «discapacidad» ha generado un eco y una perspectiva de que esta ha sido una comunidad llena de imposibilidades. 

Sin embargo, a medida que el uso del término «capacidades diferentes» se ha hecho más cotidiano, los expertos dicen que es un factor que ha contribuido a la creación de nuevos paradigmas que apuestan a un mundo más inclusivo en donde el individuo con ciertas limitaciones físicas o mentales cuenta con una sociedad más compresiva. Aseguran que esto abre un poco más las posibilidades de que el individuo tenga más acceso a recursos colectivos.

Es en este camino de dificultades en donde la resiliencia ha sido necesaria para las personas con capacidades diferentes para poder romper las barreras, cambiar los paradigmas y salir adelante. 

Con el pasar del tiempo han surgido personajes claves, modelos de vida que no solo han mostrado su capacidad de resiliencia, sino que también han motivado a que otros, como Herrera, desarrollen esta capacidad.

La historia de Jeison Aristizábal

Jaison Aristizábal ganador de CNN Héroes. Entrevista desde su fundación ASODISVALLE

Una muestra de esto es Jeison Aristizábal, Un caleño quien nació con parálisis cerebral y desde su nacimiento, los médicos dijeron a sus padres que el no iba a servir para nada. 

Ese diagnóstico fue errado ya que Aristizábal ha tenido logros tan redundantes cómo graduarse de comunicación social y de leyes en la Universidad Santiago de Cali. 

Por si fuera poco, logró fundar un colegio para personas con capacidades especiales en el distrito de Aguablanca, uno de los sectores más vulnerables de la ciudad de Cali y debido a su labor social fue ganador de CNN Héroes 2016.

“Se trata de cambiar el imaginario, pues se tenía esa idea de que la persona con ‘discapacidad’ no iba ha ser capaz de nada”, dijo Aristizábal. “La vida de las personas con ‘discapacidad’ es una nueva realidad, una nueva situación, entonces se trata de enseñar nuevas formas de ver la vida”. 

Según los expertos en el tema de la resiliencia de UCC, modelos como Ariztizabal, incentivan a jóvenes como Herrera, como Anelvis y a padres como Nayibiulet a crear nuevos paradigmas de vida, para transcender por medió de la motivación.  

Como lo muestran las historias de esta investigación, todos debemos que continuar el curso de la vida de una manera valerosa y lo más sanamente posible con una actitud que le de todo el sentido al término “RESILIENCIA”.

*Juan Endara es un periodista colombiano con capacidades especiales. Sufrió un derrame cerebral a los 5 meses de nacido. Enfrentó desafíos sociales que obstaculizaron su camino social y académico. Sin embargo, por su capacidad de resiliencia, actualmente esta terminando su maestría de periodismo en Florida International University. Clic aquí para ver su biografía


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